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viernes, 12 de mayo de 2017

#VDLN 34: La senda del tiempo

A veces llega un momento en que te haces viejo de repente, sin arrugas en la frente pero con ganas de morir... Bueno, aunque lo diga una de las canciones más famosas del pop-rock español y uno de mis grupos favoritos, tampoco es para tanto, ¿no?

Celtas Cortos lanzó a las ondas estas estrofas en 1990, en su segundo disco, Gente Impresentable. Yo apenas tenía 9 años y no entendía aquella melancolía, aquellas sensaciones que la banda transmitía por la falta de amor y empatía del mundo que le rodea. Pura depresión que a mí me parecía una obra maestra de delicada melodía, sin pararme a pensar en el mensaje que transmitía.





Hoy, 27 años después, la escucho con otros oídos y, a veces, con lágrimas en la cara por las verdades que destapa: cada vez más violencia a nuestro alrededor, cada vez más indiferencia, cada vez menos idealismo para luchar por un mundo mejor. Pero también por los recuerdos felices que me trae (los que me leéis ya sabéis que soy pura melancolía). Cuántas veces me habré abrazado a mi chico al son de esta tonada...

Este fin de semana se cumplen 17 años desde que empezamos a estar oficialmente juntos. Casi media vida. Y me he puesto a escuchar a los Celtas, el grupo que nos unió, cantando sus canciones en cada sangriada de la facultad, en cada viaje de colegas, en cada concierto... Empezamos compartiendo cintas de cassette de los de Pucela en primero de carrera y desde entonces no hemos parado. Toda una vida de experiencias que le quitan un poco de razón a La Senda del Tiempo.

Hace tiempo que me hice vieja de repente, pero sin ganas de morir, porque sigo viendo el vaso medio lleno. Creo fírmemente que el mundo puede cambiar, que debemos seguir trabajando para ello. Y si he de agradecer a alguien ese empuje, esas ganas de seguir adelante, es a él... y a los dos canijos que han surgido de toda una (media) vida de experiencias compartidas. Desde mi punto de vista, si alguien merece vivir en un mundo mejor son ellos.

¡GRACIAS VALLADOLID!
¡Y BUEN FIN DE SEMANA A TODOS!


 

viernes, 22 de abril de 2016

Viernes Dando La Nota #15: 20 de abril...

Aprovechando que este finde vais a poner todos algo de Prince (jo, que bajón, vaya añito llevamos), la de 'Sanchoooo Quijote, Quijoteeeee Sancho', o la de 'Romeo and Juliet' o algo que tenga que ver con Cervantes, Shakespeare y el Día del Libro, yo me voy a retrotraer un par de días en el tiempo para recordar ese '20 de abril del 90' que tantas veces habremos cantado en las fiestas del pueblo.

No es muy original, ya lo sé, pero me da un poco de rabia no haber sacado todavía a Celtas Cortos en este carnaval de blogs teniendo en cuenta el enorme simbolismo que han tenido en mi vida. No sólo han sido banda sonora de esos eternos veranos escolares de tres meses que me pegaba entre la Alcarria y la Maragatería, montando en bici con los colegas de acá para alla. O de los entrenamientos de baloncesto en el instituto, mezclándose su 'En estos días inciertos' con el 'These days' de Bon Jovi y el 'Smash' de Offspring (pedazo de cóctel)


Los de Pucela también propiciaron el amor con uno de los peores discos de su carrera, 'Tienes la puerta abierta' (que a ellos, por contra, les sirvió para darse un tiempo de descanso y separación). Acabábamos de empezar la facultad. El disco, recién salido del horno, estaba en las manos de él y ella no encontró mejor excusa para entablar conversación que pedirle que se lo grabara. En casette. Qué tiempos aquellos en los que internet no te lo daba todo.

Ese fue el inicio de una feliz relación, primero de amistad, luego de un poco más que amistad, que ya dura dieciséis años (ojú), de los cuales ocho son de matrimonio y seis de paternidad conjunta... telita lo rápido que se pasa el tiempo.


Pero qué son 16 años comparados con los 30 que han cumplido los Celtas en 2016. De hecho lo están celebrando a base de bien con una pedazo de gira conmemorativa que les ha llevado, entre otros lugares, a Oviedo, a tocar con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (y por un precio irrisorio que rondaba los 15 euros... ¡sí, se puede!). Un motivo más para recordarles.

Como colofón y aprovechando que mañana es el Día del Libro (¿en serio? ¿no lo he dicho ya?), os dejo su canción más literaria, 'Cuéntame un cuento', probablemente el tema con el que yo les conocí en mi tierna pubertad. Y ya, para otro viernes, os dejo algo menos conocido...



¡FELICES 30 AÑOS, CELTAS CORTOS!
¡Y FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS!