Nuestra yaya se nos va. La última bisabuela que nos queda está en el hospital, apagándose lentamente. Con sus 91 años, cumplió con el refrán de 'Mujer enferma, mujer eterna'. Pero a esa eternidad le quedan horas. Es más, para ella ya se ha terminado, ya está dormida para no despertar. Con la lluvia de fondo.
Pero no es el único hit del tercer largo de la banda de New Jersey: You give love a bad name y Wanted dead or alive también pueden escucharse en esta maravilla de disco, el primero de Bon Jovi en el que el productor y compositor Desmond Child metió sus manos (resumen para los que no le conozcáis: una máquina de éxitos musicales, responsable de muchos temazos de Meat Loaf, Aerosmith, Kiss, Cher, Ricky Martin y una larga lista en la que, por supuesto, Bon Jovi tiene un sitio especial).
Pero no se trata de dejar sus temas más conocidos, sino de destacar alguno de los que quedó en segundo plano. En una ocasión normal hubiese escogido un tema más cañero, pero las circunstancias me han empujado a elegir Never say goodbye.
Sabemos que es ley de vida, que aunque tenía la cabeza en su sitio y siempre tenía en mente a sus bisnietos este día tenía que llegar. Con ella se va la última de una generación que sobrevivió a la Guerra Civil; una mujer que paseó diariamente por el Madrid de la posguerra; que, con una salud endeble, superó la muerte de una hija y lo dio todo por su otra pequeña después de quedarse viuda a los 40. Vivió momentos difíciles, sí, y otros muchos también dulces.
Qué triste es perderla. La vamos a echar mucho de menos, pero no le vamos a decir adiós, porque va a seguir con nosotros, en nuestro recuerdo, en nuestro corazón. Siempre.
