Esta semana voy a aprovechar el Viernes Dando la Nota para hablar sobre el Guitar Hero, videojuego mítico donde los haya cargado de buenos temas, entre ellos el 'Knights of Cydonia' de Muse que lleva sonando en mi cerebro desde esta mañana (el vídeo es de traca, os lo dejo por si alguno no lo habéis visto).
Por mucho que yo me empeñe en contaros que soy una Cibermadre súper puesta en temas tecnológico, lo cierto es que en el campo de las videoconsolas estoy muy (muy muy) desfasada. De hecho, lo más moderno que hay en mi casa es una Play Station 2, comprada pocas semanas antes de que saliera la PS3. Vamos, un saldo más que amortizado con cuatro juegos (entre ellos el Gran Turismo 4 y el Tekken 3), dos mandos y nosecuantas pichorradas más.
A ello pude añadir un porrón de juegos a precios irrisorios, entre ellos distintas ediciones del Sing Star y, sobre todo, del Guitar Hero a las que he dado menos tute del que me hubiese gustado. Es más, compré dos juegos de guitarras con la idea de poder usarlas a la vez en un futuro incierto. No con mi compañero de andanzas, que nunca ha sido muy amigo de los videojuegos, sino con mis posibles hijos. Por supuesto, mucho antes de estar, si quiera, programados.
Ocho años (y dos hijos) más tarde, la guitarra supletoria sigue guardada en su caja. A Dani, que tiene 6 años, le queda aún grande. Además, de momento prefiere los juegos de Eye Toy. En cuanto a mí... bueno, yo apenas juego, básicamente porque no me da la vida. Pero de vez en cuando recuerdo con dulzura aquellos tiempos de apretar botones y levantar la 'guitarra' para conseguir estrellas; de aquellos duelos con Morello, con Slash... ¡y con el Demonio en el Lou's Inferno a ritmo de 'Devil went down to Georgia' de The Charlie Daniels Band! En versión metal, claro... Por lo visto, Slash y Tom Morello, encantados con el proyecto, grabaron y compusieron música original de batalla para el videojuego. En cuanto al duelo con el diablo, está interpretado por el guitarrista Steve Ouimette.
También recuerdo a los personajes personalizados que me fabricaba: unas punkies turgentes, vestidas con medias rotas y pintadas como puertas. Imposibles de olvidar esas canciones míticas que no me cansaba de practicar: 'Anarchy in the UK', de Sex Pistols; 'Talk dirty to me', de Poison; 'Welcome to the jungle', de Guns and Roses; y la divertidísima 'Holiday in Cambodia', de Dead Kennedys.
¿Y qué hay de aquellos solos imposibles de dominar... malditas 'Black Magic Woman' de Santana y 'Raining Blood' de Slayer, qué guerra me dieron.
Por supuesto, también me sirvió para descubrir el lado amable de aquellos grupos que había desterrado de mi catálogo musical, como Slipknot y su 'Before I Forget' o Pearl Jam y su 'Even Flow'. ¡Y para descubrir a Tenacious D y su Púa del Destino!
Hay quintillones de temazos, heavies y no tan heavies, para descubrir edición tras edición. Si no te has lanzado aún, ¿a qué esperas? Sólo necesitas una PS2, una guitarra de plástico con cinco botones de colores en el mástil y algún que otro CD... minucias fáciles de encontrar en Wallapop.
¡¡ESTE FINDE TODOS A TOCAR!!



