viernes, 1 de abril de 2016

Viernes Dando La Nota #14: Por si la muerte viniera a verme

Últimamente no paro de recibir malas noticias de gente de mi entorno, más o menos de mi edad, que se marcha de repente al otro barrio. Así, sin comerlo ni beberlo. Tanto ha sido que he empezado a plantearme determinadas cosas partiendo de la hipótesis de que la próxima podría ser yo.

No me he parado en las típicas frases del estilo "no he disfrutado de todos estos años"; "tengo que viajar más, que esto son dos días"; o "debería hacerme un seguro de vida". En realidad me he percatado de que nunca le he dicho a aquellos que día tras día comparten mis pesares cómo quiero que sea mi despedida final. Así que voy a aprovechar este #VDLN para anotar mis últimas voluntades con ritmo.




Empecemos con Avantasia (sí, me repito más que el ajo, pero aún me dura el subidón del concierto de hace unas semanas). Su tema 'Death is just a feeling' es evocador, sugerente, sobre todo para una persona que, como yo, ha perdido la fe. Sin duda, este debería ser mi epitafio.
Como no hay vídeoclip, os dejo imágenes de su actuación en Wacken Open Air (un festival al que todo heavy debería ir al menos una vez en su vida) del año 2011. Allí estaba yo, saltando como una loca, cantando como una histérica, volando sobre el respetable pasando de mano en mano hasta llegar al foso junto al escenario... una experiencia única que le recomiendo a todo el mundo.


Si la muerte viene esta noche a verme debéis saber que lo primero que tenéis que hacer conmigo es repartir todo lo que valga de mí misma: riñones, hígado (espero que todavía funcione), pulmones, corazón, ojos, orejas... pero no para hacer un caldito, ¿eh? Sino para que lo aproveche otro que todavía tenga carrete. Porque, ya sabéis, el espectáculo debe continuar (y yo siempre fui un poco siesa para las artes escénicas).




Lo que Bowie ejecutó con 'Lazarus' poco antes de morir ya lo había logrado de forma parecida años atrás Freddie Mercury con la ayuda de sus compañeros de Queen. Cada vez que escucho 'The Show Must Go On' se me ponen los pelos de punta, pensando en ese grande de la música que grabó su voz de forma desgarradora sabiendo que se iba para no volver.


Si la muerte viene esta noche a verme recordad que aunque estoy bautizada y tengo un pasado oscuro de catequista y guitarrista eclesiástica, no quiero curas ni misas ni responsos. Llevad al tanatorio unas cervecitas y brindad por mí. Eso sí, decidle a mis peques que me he ido al cielo y que les cuidaré desde allí. Es un poco hipócrita por mi parte, lo sé, pero la muerte de una madre a temprana edad es una cruel realidad que hay que dulcificar, ¿no creéis?


Otra mítica, esta vez de Eric Clapton. 'Tears in heaven' es un emotivo homenaje del cantante a su hijo Conor, que se cayó accidentalmente de un piso 53 cuando tenía cuatro años. Me impresiona profundamente ver imágenes en directo de esta canción, cómo Clapton llena la escena con su presencia y pone todo su sentimiento sin flaquear. Yo no podría (de hecho, a medida que voy escribiendo este post se me van saltando las lágrimas, y eso que es todo en sentido figurado...). Da la impresión de que 'Tears in heaven' fue, es y será su particular terapia para asumir y aceptar algo tan duro como la muerte de un hijo.


Si la muerte viene esta noche a verme tened en cuenta que no quiero entierros, ataudes ni lápidas (a ver dónde ponéis ahora el epitafio). Una incineración, eso es lo mejor. Así abultaré poco, iré ligera de equipaje, y no tendréis que ir a llevarme flores ni limpiar mi lápida cada 1 de noviembre. No quiero ser un gasto ni un engorro para los que más quiero después de muerta. Lo cierto es que sería bonito que fueseis cogiendo pequeños puñaditos de lo que quede de mi persona y los dejaseis volar en esos lugares que marcaron mi vida: en mi barrio, en el pueblo, en el campus donde me enamoré, en los acantilados de Cimadevilla, en Cabo Norte...




No es precisamente un tema sobre la muerte, 'Back to Black' más bien es un canto a la infidelidad y al final de una relación, pero el vídeo siempre me ha gustado y cuadra con el tema.
Como su autora...
 Vaya voz tenía Amy Winehouse, qué pena que nos dejase tan pronto.


Si la muerte viene esta noche a verme intentaré ser tan chapas con ella como con vosotros, a ver si así la engatuso y me da un poco de tregua. Pero si no hay suerte, entrad en mis cuentas de Twitter, Facebook, Instagram, Google+... y dejad un post de despedida en cada una de ellas (en la de Instagram con una foto bucólica de buen gusto). Y, por supuesto, no os olvidéis de cerrar con dignidad el blog de ésta, vuestra Cibermadre, que os quiere y os aprecia.



Sí, remato la faena poniéndome un poco moñas con los Kamelot de Roy Khan, el que fuese el Enrique Iglesias del metal, ahora convertido en predicador (qué irónico, ¿no?). 'Love You to Death' se publicó en su álbum 'Ghost Opera', y aunque de primeras parece un tostón de canción, gana puntos a medida que avanza el minutaje... es lo que tienen los grupos progresivos.


Tenedme siempre presente, recordadme en esos pequeños detalles de la vida cotidiana como yo hago ahora con los que me faltan. Que cada canción que escuchéis os llene de gratos recuerdos a mi lado. Sabed que pienso llevarme todo vuestro amor y cariño allá a donde vaya. Eso y mucha buena música.


¡¡FELIZ PRIMER FINDE DE ABRIL!!


 

miércoles, 30 de marzo de 2016

De biotecnologías y pañales (que no cuelgan)

Estos días de Semana Santa de penitencia cibernética en el pueblo he tenido algo de tiempo para pensar en mis próximos temas para rellenar éste blog de penurias y experiencias, además de otros menesteres, como hacer rosquillas y torrijas (que ahora hay que quemar). Amasando, amasando, empecé a idear este tema, en el que quiero darle cierto protagonismo a los mundos científico y biotecnológico, en los que llevo unos cuantos años imbuída, a pesar de ser de letras y de odiar profundamente la física, la química y las matemáticas en mis tiempos mozos.

A la rica rosquilla conquense...
Hace algo más de un año me embarqué, junto a varios colegas de profesión, en una árdua aunque satisfactoria labor: la de crear la primera asociación de comunicadores de biotecnología de España, una tarea que no es precisamente fácil de compaginar con trabajo y maternidad, pero en la que tenía que estar, ya que iba a arrancar con o sin mí.

Como os decía, nunca fui mujer de ciencias. En el instituto no las soportaba, y ya en Periodismo he de reconocer que las arrinconé en el hueco más oscuro de mi cerebro. Sin embargo, en los diferentes medios en los que he ido trabajando empezaron a caerme temas sobre salud, farmacia, energía... sobre ciertos procesos que me obligaron a desenterrar aquellos conocimiento casi olvidados y, obviamente, a ampliarlos. Y, oh, sorpresa, resultó que me gustaron.

Llegué a encargarme de una sección mensual sobre biotecnología, un sector que me enganchó y del que intento no separarme, con la entera convicción de que nuestro futuro más próximo va a depender de ella en extremo. Y por eso decidí enrolarme en el barco de la AcB (Asociación Comunicadores de Biotecnología, nada tiene que ver con el baloncesto).

Sea como fuere, entre las ideas que me rondan por la cabeza para ampliar nuestras actividades está la de acercar la ciencia y la biotecnología a los más pequeños. ¿Cómo? Esa, amigos, es la pregunta a resolver. Por el momento, hago prácticas con mis muchachos, principalmente con el mayor (con la mala leche que tiene, el pequeño podría hacer explotar probetas y pipetas sólo con mirarlas). Como sabéis, Dani ha cumplido recientemente seis años, y le han regalado diversos juegos educativos de la firma portuguesa Science4you, que también tiene una pica puesta en el Parque Científico de Madrid.


Esta compañía cuenta con un largo listado de juegos educativos que van más allá de los puzzles: experimentos, montaje tecnológico, excavaciones fósiles, creación de golosinas, jabones y velas... Todo al más puro estilo QuimiCefa (que, por cierto, sigue existiendo) aunque con un catálogo más extenso y, desde mi punto de vista, más profesional. Es decir, que se plantea menos como un juego y más como un desarrollo 'adulto', dentro de la sencillez de los procedimientos, con libretos explicativos detallados con los que aprendemos, probablemente, más los mayores que los pequeños.

Aquí está nuestro Triceratops
El caso es que en estos días de vacaciones lluviosos hemos aprovechado para desenterrar los huesos perdidos de un triceratops que estaban en un mini yacimiento, picando con un martillo, un cincel y limpiando concienzudamente los restos con un pincel (no así el suelo del salón, que hemos puesto perdido de yeso). También hemos estrenado la Fábrica de los Pegamonstruos, creando para empezar huevos de tiburón y lombrices gelatinosas. Aunque hemos tenido un pequeño accidente con el cloruro de calcio y nos hemos cargado todas nuestras provisiones de un codazo (señores de Science4you, ¿cómo puedo conseguir otra ración?).

EXPERIMENTO RECORTANDO PAÑALES

Como al muchacho le ha gustado lo de disfrazarse de científico y hacer mejunjes, para rematar las vacaciones le he pedido que me ayude a poner a prueba (que no a probar) los nuevos pañales que Dodot nos ha hecho llegar a través de la comunidad Madresfera: los Dodot Activity con tubos ultra-absorbentes (de probarlos ya se está encargando Miguel).




Siguiendo los pasos aportados por la firma celulósica, hemos preparado una mesa especial como la de los anuncios de la tele (salvando las distancias) con uno de sus Activity antiguos y otro de los nuevos, con el fin de ver las diferencias entre ambos. Finalmente hemos descubierto cómo lo hace Dodot para que la nueva variedad no se le descuelgue a nuestros pequeñajos una vez alcanzado cierto peso.


Así arrancaba nuestro pequeño experimento

Lo primero que hemos hecho ha sido prepararnos para no pringarnos (demasiado) y liarla en la cocina para conseguir el famoso líquido azulón que tantas veces hemos visto en los anuncios de pañales y compresas. Dos cuencos, uno para cada pañal, equivalentes a una noche de pises de Miguel.


Igual nos hemos pasado un poco con las 'precauciones', pero al muchacho le hacía ilusión ponerse las gafas y la mascarilla







Y allá vamos, dispuestos a cargarnos medio ajuar



Esperamos tres minutos y, con los bordes del empapador, hicimos (bastante) presión sobre las zonas mojadas de ambos pañales para observar qué diferencias había en lo referente a absorción. Los resultados fueron muy similares en ambos casos: prácticamente no había sensación de humedad.




La gran diferencia se observa en el interior del nuevo modelo, que en vez de tener un único compartimento de material absorbente cuenta con tres zonas mucho más sujetas que se reparten líquido y, por tanto, el peso. Así se pueden evitar esas incómodas situaciones en las que un pañal cargado hasta los topes le llega a nuestros peques hasta las rodillas, dificultando sus movimientos y permitiendo escapes.



Y hasta aquí el experimento pañalero. Por cierto, si en algún momento tenéis que enfrentaros a la prueba del colorante para celulosa procurad calzaros unos guantes, no os vaya a pasar como a mí, que le he puesto todas las protecciones a Daniel y yo me he quedado así...

Ya os avisaré cuando mi mano vuelva a su ser...

sábado, 19 de marzo de 2016

Viernes Dando La Nota #13: Bye Bye, We Rock

Estoy triste y desolada. Madrid acaba de perder, de nuevo, su templo del metal. A lo largo de la historia se ha erigido con nombres diversos: Canciller, Excalibur... y ahora We Rock, una discoteca/sala de conciertos con una decoración de bastante buen gusto, sonido impecable y cubatas decentes, localizada en pleno centro de la capital y que no cerraba hasta altas horas de la madrugada.

Yo no era una asidua, la maternidad te limita mucho, pero en esas escapadas de conciertos findesemaneros con los colegas siempre intentaba acabar allí la noche, era un valor seguro. Sin embargo, la semana pasada tuvo que cerrar sus puertas. No por falta de clientela, al parecer el negocio funcionaba bien, sino porque sus fundadores se quedaron sin local. Sea como fuere, los 'melenudos' madrileños hemos perdido otro punto de encuentro (y en breve nos quedaremos sin el TNT, otro emblemático local de la zona de Argüelles).

Sirva de homenaje este #VDLN con la canción que le dio nombre: We Rock, del maestro Ronnie James Dio, ese 'duendecillo' del metal que se pasó más de dos tercios de su vida sobre un escenario y detrás de un micrófono, dejando su impronta en grandes grupos como Rainbow o Black Sabbath... hasta que un cáncer se lo llevó en mayo de 2010.


Como no hay vídeo oficial, dejo un directo que, aunque con la imagen desacompasada, tiene buen sonido. Viéndolo me he acordado del único concierto que pude disfrutar de este pequeño gran hombre: año 2002-03, en la gira de su disco Killing the dragon, sala Macumba de Madrid (hoy también cerrada, qué penica). Mientras hacíamos cola, Dio hizo acto de presencia y nos saludó a todos afablemente. Era un abuelillo de unos 60 años, pequeño, delgado y encorvado, con sus largos rizos al viento y una sonrisa en la cara. Muy poquita cosa así a primera vista.

Pero luego llegó el momento de verle sobre el escenario. El viejo pequeño y delgado se transfiguró en la estrella de rock, con una presencia tal que parecía haber crecido sobre las tablas. Y es que allí estaba la voz del Hombre sobre la Montaña plateada, el que le deseaba larga vida al rock and roll, el que tendía hilos entre el cielo y el infierno con su Heaven and Hell. Era imposible que pasara desapercibido. Y no sólo eso, brilló con luz propia con un trabajo impecable y una elegancia sin igual.


No pude volver a verle. El año que nació Dani estaba programado un concierto de Heaven and Hell (los Black Sabbath sin Ozzy y con Dio) en un festival español. Tenía muchísimas ganas de asistir al evento y era mi intención escaparme entre toma y toma del pequeño retoño, lo tenía decidido. Pero no llegó. El tratamiento al que se había sometido no había sido eficaz y el cáncer se lo llevó antes de que llegase la fecha en cuestión.

Entre los muchos homenajes que se le han rendido desde entonces está la apertura de la sala madrileña que acaba de cerrar sus puertas, cuyo nombre y espíritu estaban estrechamente conectados con los del vocalista estadounidense. Ojalá pronto pueda reabrir en otro local. Ojalá esto sea un 'to be continued' en toda regla...

¡¡FELIZ FINDE A TODOS!!

miércoles, 2 de marzo de 2016

En conexión con nuestros hijos

Gracias a Cata, de Mamá también sabe, y a Sonia, de Urban&Mom, mi mediano y yo asistimos hace unas semanas al I Encuentro de Familias Digitales Niños conectados, ¿padres desconectados?, organizado por Telefónica y su plataforma Familia Digital. Mientras Dani se iba a disfrutar de unos talleres diseñados para su franja de edad, los papás tuvimos la oportunidad de intercambiar pareceres en cuanto a la educación de nuestros hijos (y, por qué no decirlo, de nosotros mismos) en lo referente a las nuevas tecnologías de la comunicación.

Aunque no me pude quedar a todo el evento (los cumples en un parque de bolas siempre son prioridad, you know), tuve tiempo de escuchar a un grande de la salud digital: Guillermo Cánovas, director del Centro de Seguridad en Internet para los menores en España, integrado en el Safer Internet Programme de la Comisión Europea, y muchos otros cargos relacionados con la seguridad de la infancia y adolescencia en la red de redes, además de autor del libro Cariño, he conectado a los niños que espero poder leerme en breve.

Éste nos marcó una serie de pautas a tener en cuenta para que la relación de nuestros hijos con móviles, tabletas y ordenadores sean lo más sanas posibles. Muchos aspectos que voy a resumir en este post pero que me gustaría analizar y desarrollar con mayor detalle en otros sucesivos de forma individual, para no soltaros un rollo del copón que nadie se quiera leer. Ya se sabe, las pequeñas dosis son mucho más efectivas.

Guillermo Cánovas durante su conferencia (foto 'robada' a Urban&Mom, las mías son todas horribles)

Cánovas nos dejó claro que las nuevas tecnologías no son negativas y que hay que trabajar con ellas: "Los jóvenes que no sepan utilizarlas no van a poder competir en el mundo. Hay que tener en cuenta que el 99% de la información que genera la humanidad día a día está digitalizada", advirtió. Lo importante es saber transmitirles a nuestros hijos cuándo deben dejarlas a un lado y, por supuesto, predicar con el ejemplo: apagar el teléfono por la noche, no estar pendiente de la pantalla en las horas de la comida, etc.

Desde su experiencia, hay varias vías de trabajo imprescindibles que no se pueden obviar: evitar problemas físicos, por ejemplo, corrigiendo posturas como tener la cabeza agachada de forma constante para mirar el móvil; observar e investigar el impacto de las nuevas tecnologías en los procesos cognitivos, un aspecto que todavía está en pañales y del que no habrá conclusiones hasta que los llamados 'nativos digitales' sean mayores; o los desórdenes de adicción, cada vez más frecuentes.

También hay otras líneas importantes, como la de saber preparar a nuestros hijos para abordar el exceso de datos (también llamado 'infoxicación') que van a encontrarse en la red. "Cada dos días generamos la información que la humanidad nos ha dejado en 5.000 años", calcula Guillermo Cánovas. Y, por supuesto, es imprescindible saber enseñarles a moverse y a comportarse por las redes y juegos sociales. "No hay que esperar a que tengan 14 años para que puedan tener Instagram, a esa edad ya son prácticamente ingobernables. Hay que empezar a trabajar con ellos antes". Con todo y con eso, la supervisión de los padres es fundamental, desde su punto de vista, sobre todo para detectar problemas lo antes posible y cortar de raíz todo aquello que merme la seguridad de los menores. "Lo ideal es que empiecen a moverse no con un smartphone propio, sino con el de sus progenitores", aconsejó.

De esta manera, no sólo se pueden controlar los contenidos, también el tiempo que se le dedica a las nuevas tecnologías. "Nunca hay que permitir que sustituya a otras actividades de su vida cotidiana, el niño debe seguir haciendo su vida normal".

Además de la charla de Cánovas, también participó en la jornada María José Cantarino, jefa de Innovación Sostenible de Telefónica, que nos presentó a Pilar y su Celular, una miniserie de dibujos animados desarrollado por el gigante TIC y la plataforma Pantallas Amigas para potenciar el uso responsable del móvil, y que puede ser muy educativo tanto para nuestros hijos como para nosotros mismos. Aquí os dejo el primer capítulo:




LO QUE ME PERDÍ
Aunque no estuve, he estado oteando el hashtag #SoyFamiliaDigital y lo que se ha comentado en otros blogs lo que dio de sí la jornada tras mi marcha. José Luis Encinar, jefe de Producto y Comercialización de Servicios de Telefónica, aprovechó para explicar en funcionamiento del servicio Movistar Protege, para supervisar la actividad de los niños en internet y establecer límites en su uso. De hecho, se sortearon varios paquetes de este tipo y, por lo que me han tuiteado, alguno me tocó y perdí por no estar presente (para una vez que me toca algo... c'est la vie)

También se celebró una mesa redonda llamada En familia: la tecnología como invitada o intrusa, en la que participaron Susana García, de Mi mamá tiene un blog, Fernando Álvarez, de Las historias de papa Lobo, y dos invitados fundamentales para darle sentido al debate: Inés y Nicolás, dos chavales de 12 años que dieron su punto de vista generacional. Los menores comentaron que llevan una vida activa en redes sociales y que, en sus casos concretos, sus padres controlan habitualmente a seguidores y amigos, las imágenes que hacen y los textos que publican.

Por su parte, los papás blogueros presentes en la mesa compartieron experiencias y lamentos, como que cada día es más difícil hablar cara a cara con los jóvenes y más fácil que te escuchen si les mandas la información por whatsapp. Y también, que los padres debemos predicar con el ejemplo, como dejar a un lado el móvil en las horas de las comidas, o apagar la tableta cuando alguien (como, por ejemplo, un hijo) requiere nuestra atención.


 MIENTRAS TANTO, LOS NIÑOS...
Se lo pasaron teta. Los mayores con un taller de fotografía digital, y los pequeños con un cuentacuentos que giraba en torno a la historia La gran decisión de Digipato, escrita por Lindsay Buck e ilustrada por Ciara Flood para Childnet International. Su protagonista es un joven pato que participa con sus amigos en una red social muy especial y que está a punto de liarla parda por mandar una foto inapropiada de uno de ellos. Si estáis interesados en leerlo, pinchad en el título y podréis otearlo online.

Además, tuvieron la oportunidad de ver la película Los Boxtrolls que, por cierto, todavía tengo pendiente...

Hasta aquí el resumen. Espero poder escribir pronto, punto por punto, sobre las ideas que fueron surgiendo esa mañana, principalmente de la ponencia de Guillermo Cánovas, realmente enriquecedora. Y recordad que las nuevas tecnologías, en su justa medida, son aliadas en la educación de nuestros hijos. Sólo hay que saber hacer un uso responsable de ellas.

lunes, 29 de febrero de 2016

Viernes Dando La Nota #12: Queenpleaños Feliz

Sí, lo he vuelto a hacer. Vuelvo a llegar a ras con mi particular 'arranca la semana dando la nota'. Quizás debería esperar a la semana que viene... pero como lo prometido es deuda (aunque sea sólo para que mi conciencia se calle un poquito), aquí estoy cerrando la semana con mis temitas.

Podría hablar de los Óscar, del 'pobre' Leo di Caprio, siempre en la brecha como favorito, siempre eterno perdedor (a ver si esta es la buena y Principesa de Preslav y yo podemos salir a celebrarlo como Dio manda). O de la votación de investidura de nuestro amigo Pedrito. Pero no, esta semana el que manda es Daniel, que está a puntito de cumplir seis años. ¡SEIS! Si parece que fue ayer cuando lo vimos por primera vez, con sus pelos de punta y sus patillas (sí, mi hijo mayor nació un poco rocker). Ahora, que ya es un muchacho casi hecho y derecho, y que tiene opinión propia, tiene mucho que decir de su fiesta de cumpleaños. "Mamá, papá, para este año quiero una fiesta de Queen". Así, como lo leéis.

De primeras, nos miramos con orgullo. "Qué bien lo estamos haciendo", pensamos. Pero de segundas, la cosa cambió: "¿Y qué coj*#es hacemos?". Sí, claro, llevarnos el Greatest Hits y ponerlo una y otra vez; comprarle una corona, un cetro y pintarle un bigote para cuando sople las velas... ¿y el resto de niños? Porque lo de ponerles a pasar el aspirador no lo terminamos de ver claro.


La verdad es que no nos debería haber pillado por sorpresa. Lleva unas semanas un poco pesado escuchando los discos que tenemos en casa de Queen, o poniéndose vídeos en Youtube (de tal ciberpalo, tal ciberastilla). Por un lado, me gusta que se enriquezca musicalmente con esta pedazo de banda, a mi entender una de las mejores de la historia: versátiles, vanguardistas... nunca pasan de moda. Además le está cogiendo el gustillo al inglés, se le está haciendo el oído a la pronunciación. Con lo cual, otro minipunto.

Pero la intensa repetición me está agotando y empiezo a sentir un poco de tirria hacia los riffs de Brian May que antaño adoraba. Porque los niños son así, o por lo menos el mío: si algo le gusta se convierte en constante dentro de su vida... hasta que llega otra cosa que le gusta más y cambia una constante por otra. ¿Y cómo arrancó ese afán por los de Freddie Mercury? La culpa la tuvo esta versión del 'Bohemian Rhapsody' customizada por los Muppets que en ésta, nuestra comunidad, se ve por lo menos una vez al día:


De aquí surgieron un montón de preguntas que terminaron desembocando en el vídeo original...


Y desde entonces, todo lo demás: vídeos, discos y un pequeño librito que cuenta la historia de la banda. Vamos, que de principios de año a ahora el niño se ha convertido en una enciclopedia de los británicos. Incluso ha estado preguntándonos por la muerte de Mercury, sobre el SIDA y su 'posible' curación... a veces se nos pone tan serio y trascendental que empezamos a sospechar que llevamos mal la cuenta de los años que cumple.

No sabemos lo que le durará esta pasión, pero tenemos la esperanza de canalizarla hacia nuevos horizontes musicales que nos libren de reggaetones, technotrances y un sinfin de estilos capta-adolescentes de esos que no podemos soportar. Aunque, ya se sabe: un hijo siempre hará lo contrario que le digan sus padres. Tocaremos madera...

¡FELIZ SEMANA A TODOS!
(y si a alguien se le ocurren ideas para celebrar un cumpleaños de Queen, que me escriba,
por la gloria de Farrokh Bulsara)

viernes, 19 de febrero de 2016

A vueltas con la vacuna de la varicela



Esta semana mi sistema interno y habitualmente controlado de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde (o sea, de la periodista Gema L. Albendea y la cibermadre Carla Alabarda) ha cortocircuitado por unos instantes. Me ha tocado ir a cubrir el encuentro Últimas novedades en vacunación infantil, organizada por el laboratorio Sanofi Pasteur MSD, y allí me he encontrado con que también iban a presentar los datos de la encuesta sobre vacunas que la Comunidad Madresfera nos pasó recientemente (de hecho, me ha servido para conocer con tranquilidad a la superjefa madresférica, Mónica de la Fuente. Más maja…).

Mientras apuntaba en mi portátil, mi cerebro ha ido repartiendo la información en dos sacos diferentes con relativa dificultad: “esto para el periódico, esto para el blog”. Y aquí estoy, a punto de soltaros el rollo.

La charla estuvo comandada por dos pediatras: el doctor Federico Martinón, que también es investigador clínico del Hospital Clínico Universitario de Santiago, y la doctora Mara Garcés, también miembro del Área de Investigación en Vacunas del Centro Superior de Investigación en Salud Pública (CSISP) de Valencia. Ambos nos han hablado, principalmente, de varicela, una de las enfermedades cuyas vacunas han generado mayor polémica en los medios de comunicación y, sobre todo, en las redes sociales en los últimos años.

Se ha generado tal cantidad de contenidos al respecto que hemos terminado infoxicados (un pedazo de palabro que cada vez se oye más y que hace referencia a la saturación de información que nos da internet) y, en consecuencia, acojonados porque nuestros hijos muriesen de varicela, algo que no es imposible pero sí altamente improbable. Así nos lo confirmó el Dr. Martinón, que como pediatra también entonó el mea culpa: "Es probable que parte de la inquietud la hayamos generado nosotros exigiendo el regreso al calendario de la vacuna de la varicela", reconoció.

Pero pongámonos en situación, por si todavía hay alguien que no sabe de qué va la vaina. Nos centraremos en la vacuna de la varicela, que es la que más ha dado de que hablar. De repente, en 2013, desapareció del calendario vacunal de casi todas las comunidades autónomas (excepto del de Navarra, Ceuta y Melilla) y de las farmacias, teóricamente por su ineficacia, aunque no eran pocos los que decían que era más bien por ahorro. La Asociación Española de Pediatría puso el grito en el cielo y la ha estado reclamando desde entonces, alegando que traería un grave problema de salud pública. Es decir, más enfermos, más contagios y mayor presencia en centros hospitalarios... o sea, que si lo que se quería era reducir costes, se consiguió todo lo contrario. Eso sin contar con que la varicela es una enfermedad altamente contagiosa y que puede convertirse en peligrosa si se desarrolla en adultos.

Esta situación provocó también que muchos padres, preocupados por no poder cubrirles las espaldas a sus hijos ni por la vía pública ni por la privada, saliesen fuera de España a comprar el medicamento en cuestión o, peor aún, que la solicitasen por internet sin ningún tipo de precauciones sanitarias (afortunadamente los menos). "La vacuna de la varicela se convirtió en una herramienta codiciada que llevó a muchas familias a asumir riesgos", afirmó la responsable de marketing y comunicación de Sanofi, Marta Reyes.

Ahora toca ponernos al día de nuevo: desde el 1 de febrero la vacuna de la varicela ha vuelto al mercado, y tiene un precio que ronda los 45 euros. No obstante, la Seguridad Social ya la está financiando en según qué casos y en qué comunidades. Aquí os dejo un listado aportado durante la jornada, aunque tened en cuenta que todo es susceptible de cambiar en este país nuestro de incertidumbres:

- Andalucía: Ya se está suministrando. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 12 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento. Los niños que perdieron la segunda dosis sólo tendrán financiada la de los 12 años.

- Aragón: Empezará en abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 12 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento.

- Asturias: Empezará en abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 10 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento.

- Baleares: Sin información.

- Canarias: Empezará el 1 de abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 10 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento.

- Cantabria: No se sabe cuándo empezará. Dos dosis, a los 15 meses y a los 3 años.

- Castilla y León. Empezará el 1 de abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 10 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento. También se pondrá en marcha un programa de 'rescate' de los niños que perdieron la segunda dosis.

- Castilla-La Mancha: Empezará el 1 de abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 10 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento. Los niños que perdieron la segunda dosis sólo tendrán financiada la de los 12 años.


- Cataluña: Sin información.

- Extremadura: Sin información.

- Galicia: Empezará el 1 de abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 12 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento.

- La Rioja: Empezará en abril. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 12 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento. También se pondrá en marcha un programa de 'rescate' de los niños que perdieron la segunda dosis.

- Madrid: Ya se está suministrando. Tres dosis, a los 15 meses, a los 3 años y a los 12 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento. También se ha puesto en marcha un programa de 'rescate' de los niños que perdieron la segunda dosis, pero sólo hasta los 5 años. Pasada esa edad, sólo tendrán financiada la de los 12 años.

- Murcia: No se sabe cuándo empezará. Una dosis a los 11 años.

- Navarra: No ha dejado de suministrarla nunca. Dos dosis, a los 15 meses y a los 3 años.

- País Vasco: No se sabe cuándo empezará. Tres dosis, a los 15 meses, a los 4 años y a los 10 años, siempre que no se haya pasado la enfermedad antes de ese momento.

- Valencia: Sin información.

Aquellos que quieran ponerle a sus hijos la segunda dosis fuera de su calendario, tendrán que comprarla previamente en la farmacia, tomando las precauciones que sean necesarias para no romper la cadena del frío, imprescindible para que la vacuna no pierda efectividad. En cuanto al intervalo de tiempo que debe pasar entre dosis y dosis (para aquellos que la consiguieron fuera del mercado español), desde Sanofi apuntan que debe haber, al menos, un mes entre una y otra.

No obstante, antes de tomar alguna decisión en este aspecto, dejad a Google de lado y consultad siempre con vuestro pediatra. Os evitaréis muchos quebraderos de cabeza.

viernes, 12 de febrero de 2016

Viernes Dando La Nota #11: El misterio del heavy metal en Eurovisión

Estos días he estado escuchando el último disco de Avantasia, Ghostlights, entrenando para otro de esos conciertos que los Reyes Magos nos han regalado y con el que nos deleitaremos de aquí a un mes. Para los que no conozcan a este 'grupo', se trata de un proyecto sinfónico que nació hace ya más de 15 años como ópera rock de la mano de Tobias Sammet, líder del grupo alemán Edguy y niño (que con sus 38 castañas ya no es tan niño) prodigio del metal. La criaturita lleva desde su más tierna pubertad cantando, tocando el piano y la guitarra y componiendo, y tuvo que llevarse a sus padres a la firma de su primer contrato discográfico porque todavía era menor de edad.


El caso es que lo que nació como un proyecto paralelo repleto de artistas invitados se ha convertido en un sólido y prolífico espectáculo que saca discos cada dos o tres años y se va de gira cuando Edguy está descansando. Y, ahora, Edguy está descansando...

Aunque no es de mis favoritos, este último disco tiene grandes temas, y su creador ha decidido que lo mejor para promocionarlo es mandar uno de ellos a competir por una plaza en Eurovisión: 'Mistery of a Blood Red Rose', una canción muy Meat Loaf (de hecho, hubiese participado en ella si sus representantes no hubiesen declinado la oferta), quiere ser la representante alemana. Porque, aunque parezca mentira (y me ponga colorada cuando me miran), el heavy metal también tiene ganas de entrar por el aro eurovisivo.


Hay pocos ejemplos, aunque el más reseñable es el de los finlandeses Lordi, que muchos recordarán por su contundente Hard Rock Hallelujah. Los 'pobrecicos' tuvieron que pasar el cestillo y recaudar fondos entre sus vecinos para poder pagar los efectos pirotécnicos de su actuación. Una colecta que dio sus frutos ya que, para sorpresa de muchos, Lordi ganó la edición eurovisiva de 2006. Dejo aquí su actuación en aquel festival mejor que el vídeo original, que aunque un poco pixelado, muestra a las mil maravillas el saber hacer de los de Rovaniemi sobre un escenario (sí, conozco la ciudad de la que proceden; sí, estuve allí visitando su bar y su plaza; sí, soy un poco friki y adoro Finlandia y su cultura del metal).


Probablemente ellos fueron los que despertaron el interés de las bandas de metal en Eurovisión, que históricamente ha sido un escaparate de canción melódica y, desde que arrancó el siglo XXI, del dance más discotequero. Muestra de ello fueron los representantes de la República Checa en 2007, Kabát y la canción Malá Dáma, que no sólo no pasaron de semifinales sino que no sumaron ni un solo punto...


 ... o Eirikur Hauksson, por Islandia también en 2007, con su canción Valentine Lost, que tampoco se clasificó para la final. Una auténtica lástima, en la última ronda seguro que las hubo peores (no vayáis a pensar en el Chiquilicuatre, que es de 2008). Pero supongo que para los señores jurados de Eurovisión ya era suficiente bola la que le habían dado al metal.


Hay unos cuantos más, la mayoría de regiones escandinavas, donde lo alternativo es escuchar a Fran Perea (qué tendría el "1+1 son 7" que les molaba tanto a las finlandesas allá por 2008 cuando estuve yo por allí). ¿Y en España? Bueno, aquí Mago de Oz lo intentó, aunque no llegó a cuajar y jamás llegaron al festival... Pero esa será otra historia. No quiero aburriros, que la canción de este finde era la de Avantasia y ya he divagado demasiado.


¡¡FELIZ Y EUROVISIVO FIN DE SEMANA A TODOS!!